
POEMA PARA UN HERMANO SUPUESTO
Cómo queréis que olvide esos charcos de ignominia
los parados, los heridos
el picadillo de la Historia
Belén Esteban
las familias y los triunfos
las nueve o noventa mil copas que ya habéis ganado.
Cómo queréis que olvide esos barrios y la uralita,
las drogas de caramelo,
las entrañas abiertas y derramadas,
las putas, los santos,
los candados nunca cercenados,
ardiendo los rastrojos y atardece...
Cómo queréis que olvide a los pobres
naúfragos rendidos en las puertas mismas de InfraEuropa,
los psiquiátricos mil,
los sótanos y la verborrea,
las playas sin sentido, los turistas, los anuncios de aftersun.
Cómo queréis lo fraterno, la unidad
el silencio que se extiende
Cómo y cuándo queréis la paz.